Ladrón de amigos

Conversaba un día con un amigo que ya no es más mi amigo y van a ver por qué. Hablábamos de cosas serias y me salió una frase bonita sobre la verdad y la libertad. Se ve que le gustó porque unos días después, cuando nos volvimos a ver, apareció en la conversación tal como yo lo había formulado, pero la decía como propia. Cuando le aclaré que ya habíamos dicho esas cosas en la charla anterior, me explicó que él sostenía esos principios hacía años y que no se qué y que no se cuántos. Bueno, pensé, al fin y al cabo lo importante es que las ideas cundan a como dé lugar. Pero otra vez me pidió por favor que le presentara a un buen amigo por algo que estaba necesitando. Cuando se conocieron, era evidente que se veían por primera vez.

Unos días después me contó una anécdota conocida de mi amigo, protagonizada por ellos dos hacía muchos años...