21 de mayo de 2023

Voto y razón

Las noticias falsas que se difunden por las redes sociales son una plaga tenebrosa. Todos hemos sido víctimas de ellas, especialmente en los grupos de WhatsApp y nos consta que suelen ser las mismas personas las que nos alertan de una noticia siempre verosímil pero absolutamente incomprobale, mentiras lisas y llanas que algunos creen y difunden solo porque le llegan a su teléfono, pero que no las creerían si las dijera el peluquero o el taxista.

Supongo que por el mismo mecanismo que ocurre con otras expresiones, hemos acuñado fake news para decir noticias falsas por puro snobismo. Pero entre los periodistas siempre manda también la economía del espacio y del tiempo, que es determinante: cuando una palabra no cabe en un título y hay que buscar otra: en inglés siempre son más cortas.


¿Qué tienen que ver las noticias falsas con el voto? Las noticias falsas cunden por la ignorancia y la ignorancia es el peor enemigo de la democracia. No lo digo yo; lo dicen Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento, pero es tan evidente que no hace falta que lo diga nadie. La ignorancia es el peor enemigo de todo; es la pobreza más grande que se puede encontrar en este mundo y cuando se vuelve colectiva porque se generaliza entre los ciudadanos, los deja a merced de los tiranos.

Citaba a Alberdi hace dos domingos: Elegir es discernir y deliberar. La ignorancia no discierne, busca un tribuno y toma un tirano. La miseria no delibera, se vende. Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y la indigencia es asegurar la pureza y el acierto de su ejercicio. Es evidente que para elegir cualquier cosa en esta vida primero hay que saber lo que se elige, hay que discernir entre lo mejor y lo peor, entre lo que nos hace bien y nos hace mal, entre lo que nos gusta o lo que no nos gusta, entre lo que quieren o no quieren los demás... La ignorancia cría fanáticos que no disciernen, que no preguntan, que eligen por quien les dicen que hay que votar, ni importa a quien eligen porque siempre votaron así; o eligen por quien les compró la voluntad con dádivas o promesas, o quizá solo con propaganda y falsedades bien divulgadas.

Misión del periodismo es la verdad, tan necesaria como el aire o el agua para la vida de todos, pero especialmente cuando hay que elegir a quienes nos gobiernan y también a quienes nos van a representar como oposición, porque en la verdadera democracia ningún voto se pierde. Por eso tampoco hay democracia sin periodismo (Jefferson), y no digo periodismo independiente porque si no es independiente no es periodismo. Independencia que no es equilibrio ni equidistancia porque la verdad no es el promedio de dos mentiras.

La independencia es el presupuesto básico para buscar la verdad en cualquier actividad humana, especialmente en las artes, en las ciencias y en la administración de justicia. Y el periodismo es un arte obligado a la verdad porque es alimento de sus audiencias. Y está obligado también por la justicia, porque sería una estafa no darla.

Sin información, sin saber, sin instrucción, sin educación... cualquier elección sería como un espejismo; elegiríamos hasta lo contrario de lo que queremos, porque en los grados del saber, el ignorante supino no sabe ni lo que quiere.

No hay nada más manipulable que un pueblo ignorante. Por eso el voto está necesariamente ligado a la instrucción de los votantes, para que no sean presa de la propaganda mentirosa y exagerada de los malos candidatos. En un pueblo instruido, el voto deja de ser la expresión de un sentimiento para a ser una decisión de la razón.