La bandera de Posadas


Cuando los que ahora somos grandes éramos chicos, conocíamos una sola bandera: la celeste y blanca de la Patria. En esa época era más azul y llamábamos bandera de guerra a la que tenía el sol, autorizada sólo para uso de las fuerzas armadas y lugares oficiales y prohibida para los simples civiles del pueblo llano. Por suerte y por una ley de la Nación desde 1985 tenemos una sola bandera con el Sol de Mayo de 32 rayos –intercalados rectos y flamígeros– que redondean su cara mofletuda. El sol no estaba en la bandera de Belgrano de 1812 pero no le disgustó a don Manuel cuando Juan Martín de Pueyrredón lo agregó en 1818. Parece que es incaico y que recuerda el nacimiento de una gran nación que en aquellos días incluía el Alto Perú. Y aquí advierto que no tiene nada de incaico el sol con 32 rayos rectos y flamígeros intercalados que adorna el emblema de los jesuitas, el mismo que ahora forma parte del escudo papal, así que mire por dónde el Sol de Mayo se instaló en el emblema de la Santa Sede.


También tiene medio sol (o un sol naciente) la bandera de Posadas: los flamígeros están intercalados cada tres rectos y hay una cruz circunscripta entre el medio sol y medio engranaje, unas espigas que nacen en un escudo en el que hay un ancla antigua y se convierten arriba en unas manos entrelazadas; los colores azul y rojo significan el río Paraná y la tierra colorada… El manual de instrucciones dice que las manos son de guaraníes y colonos, el sol y la cruz son jesuitas, el engranaje es la industria, el ancla es el puerto y las espigas son laureles...


La nueva bandera se suma a las que hay que izar, arriar, enarbolar, flamear y hasta abrazar. En Posadas ya hay por lo menos cuatro: la nacional, la provincial, la de Posadas y la del Mercosur. Al paso que vamos en los colegios van a ser abanderados hasta los últimos de la clase.

Las banderas son símbolos abstractos precisamente porque significan una sola cosa, pero formada por infinidad de significantes. Por eso son sobre todo los colores los que identifican a las banderías detrás de sus banderas y cosas las que significan en los escudos. No hace falta poner la cara de Tévez y la silueta de la Bombonera para crear la bandera de Boca Juniors: basta con el azul y oro que, por si no lo sabe, descienden de la bandera sueca, que es de las más antiguas y simples del mundo.

Las banderas son esencialmente colores, compuestos por telas cosidas. No son dibujos sobre telas, que para eso están los escudos. En todo caso tendrán algún bordado, pero cuantos menos, mejor. Las banderas con escudos son una confusión de lenguajes y no es nada grave que coincidan los colores de diferentes banderas del mundo como coinciden los colores de River Plate, la selección peruana o Estudiantes de La Plata. También pasa con las banderas de Venezuela, Colombia y Ecuador o las de algunos países centroamericanos con la argentina gracias a las andanzas de don Hipólito Bouchard por aquellas playas.

Hace muchos años que existe la vexilología, que es la ciencia de las banderas. Hasta hay una Asociación Argentina de Vexilología y una institución mundial que las reúne: algo así como la Real Academia de las Banderas. Además hay una rama de la publicidad llamada branding que es la que se ocupa de las marcas, logotipos e isotipos y que tiene a su vez una especialidad llamada marca país, dedicada a hacer estas cosas, pero con pienso. Todo bien ahí peor mire lo que pasó: la bandera de Posadas se eligió entre las diseñadas en un concurso popular y luego se votó por internet y en en los colegios...

Dejar los emblemas en manos de aficionados inexpertos o a merced de votaciones populares no es lo más indicado aunque parezca muy democrático. A la bandera hay que quererla y puede que los posadeños se acostumbren a ella y también que la amen, el tiempo lo dirá... La picardía  es que por clientelismo juntavotos se perdieron una gran bandera y se quedaron con una del montón.